El twinkie reposaba dentro de la fría envoltura de la fría tienda una noche... No podía descansar, y es que lo afectaba la única cosa que puede perturbar la vida de un twinkie: "¿Quién se lo comería?" pero más que eso "¡¿Cómo se lo comerían?!".
Twinkie sabía que era su destino; ser mordido, ser partido, aplastado, masticado, engullido... Se imaginaba cómo sería ser masticado por muchos dientes trituradores, poco a poco se convertiría en una masa pastosa con saliva y se dirigiría a un abismo negro.
¿¿Que cómo lo sabía?? Medio gringuito el pinche twinkie, pero finalmente hecho en México, allá por los rumbos de Tlane o Tultitlán. su cremosa genética le hacía tener información predeterminada: Quedarse muy quietecito, prepararse para ser masticado y ser lo mas cremoso posible.
Twinkie no quería ser comido, no quería, no quería afrontar su destino, su jodido destino.
Twinkie era filosofo, pensaba que podía hacer algo más con su realidad que ser colesterol y grasas trans...
Twinkie se revelaría, no sería comido... Se resignaría, dejaría su vida pasar ¡¡SE DEJARÍA CADUCAR!!
Dejarse caducar era lo más terible que un Twinkie podía hacer, se iría a donde van los pastelitos caducos: ¡Al limbo!, ¡a la basura!, ¡¡¡a la mierda!!! Terminaría siendo mordisqueado por ratas, su masa sería la receptora de miles de huevecillos de insectos que, al nacer, se comerían poco a poco cada centímetro de su cada vez más putrefacta masa.
Todo eso twinkie no lo sabía, por supuesto. Sólo sabía que iría al limbo... pero eso, créanme, para un twinkie ya era muuuy malo.
Pero twinkie pensaba todo esto mientras contemplaba a su dormida compañera twinkie que no le preocupaba nada, su compañera twinkie vivía la vida loca; se dejaba llevar, soñaba con al amanecer ser comprada y comida, dando profundo y cremoso placer al paladar de un niño glotón.
Sólo pensaba eso: Ser comprada, masticada, deglutida, dar gusto al gusto y... nada más.
¿Eso sería acaso lo que todo twinkie debiera pensar?, ¿Eso sería lo único a la que podía aspirar su realidad? Su jodida realidad... twinkie quizá era un rebelde, un caso perdido.
Twinkie cerró sus ojitos vainillosos y se dijo: "seré comida y de la peor; junk food. That's all..."
A la mañana siguiente twinkie despertó por una sacudida, se encontraba delante de la sucia boca por "doritos nachos" de un niño de 8 años regordete cual cerdito.
¡¡¡¡Twinkie despertó!!!!
¡¡¡¡Twinkie debía hacer algo!!!!
Tembló, se movió lo más fuerte que un Twinkie podría.
El niño espantado lo soltó... Gritó, berreó.
"¡¡¡MAMÁ MI TWINKIE ESTA VIVOOOOO!!!" el piggy-kid huyó.
Twinkie cayó al suelo.
No podía hacer nada....
Era sólo un triste twinkie al lado de un charco de agua estancada verdosa en medio de una calle...
Twinkie se quedó ahí... Sólo ahí....
Cuando de pronto pasó una bicicleta conducida por un chavo repartidor de pan...
y ¡¡TWINKIE FUE PARTIDO A LA MITAD!!
Twinkie pudo ver su relleno salirse de su esponjado cuerpo.
Y eso fue lo ultimo que vio y sintió.
Twinkie cerró sus ojitos vainillosos...
Y se fue.
2 comentarios:
Jajaja
'so que????
Mmmm creo que neta si tienes problemas existenciales ehhhh!!
Jajaja no no no COTO
Esta genial... En esta vida hay que darnos cuenta de los más mínimos detalles, y la vida de un Twinkie es uno de ellos...
Un beso...
Pd. Ya te dije que eres genial ;)
Hey *PabLito*...aki estoi x fin comenando tu blog...Me tarde lo c, pero aki estoi!!...
Mmm...tenias muxa, pero muixa razon!!...tu historia del pankexillo cremoxo....Me encanto!! creo k es una de las mejores!!!
Adoro esa forma de retratar al trozo de pan con la vida de muxos inconfomes con "lo k les toco vivir"...
Neta pablito es super mega genial!!!...la amo es tan original i creativa..ia keria verte escribir algo así...io sabía k podías!!!....
Sigue así...
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